martes, 21 de mayo de 2013

¿PARA QUÉ SIRVEN LOS ECONOMISTAS EN EL MUNDO ACTUAL?

Siempre he apoyado la siguiente máxima: ser coronel después de que la batalla termina es muy fácil. Ahora parece que todo el mundo, economistas y no economistas tienen la solución a la crisis europea. Que recortar gasto es la solución, que incentivar el consumo, que aplicar medidas keynesianas, hasta romper el euro han sido opciones consideradas por respetados profesores alrededor del mundo. Sin embargo me llama la atención que en una rama de la ciencia más o menos desarrollada no hay un consenso único. Mientras en los Estados Unidos de América, en Japón y en Australia están implementando medidas expansivas con notable positivos resultados de corto plazo, en Europa reina la austeridad y la señora Merkel.

También recuerdo que en el año 2008 el señor Zapatero, presidente de gobierno de España, apoyado por muchos economistas de su feudo rescataba su sistema financiero como el más prospero del mundo y a la economía española como una de las mejores fundamentadas de la comunidad europea:


Es cierto que en esos momentos nadie se opuso a esas declaraciones. Ni los españoles más críticos como Xavier Sala i Martin y Santiago Niño Becerra o un internacional de la talla de Paul Krugman. ¿Por qué en ese entonces no realizaron las recomendaciones que si ofrecen hoy?¿Por qué no predijeron la burbuja inmobiliaria? Peor aún: ni siquiera las instituciones económicas españolas, con cientos de economistas, pueden prever con alguna certeza el comportamiento a un año, como lo explica este artículo y como lo publica con periodicidad ESADE en su Diana de previsiones.

Se que nos quedan más preguntas que respuestas. Muchas veces pienso que se juega a la ruleta... o sino ¿Por qué repetimos la misma historia cada cierto tiempo? Dicen que el que no conoce la historia está destinado a repetirla, pero este no es el caso en los tiempos modernos de las tecnologías de la información y las comunicaciones. 

Burbujas han existido y se seguirán creando per secula seculorum. Estoy seguro que el día en que podamos predecir con certeza algún ciclo económico también podremos saber cuando va a temblar en Chile.