miércoles, 31 de octubre de 2012

¿CÓMO DETECTAR UNA BURBUJA ECONÓMICA?


El ejercicio de hoy es de catarsis.  También deseo escribir un artículo que nos recuerde a todos, por lo menos a mí, cómo se manifiestan las burbujas económicas. De esta forma espero no repetir una historia ya pasada, un negro momento que deja muchas lecciones, diversos dolores en el alma y sinnúmero de pérdidas económicas y sociales.

Mi padre siempre me ha dicho: “Si algo es tan bueno no dan tanto… Y si están dando mucho, desconfié”. También es una máxima en la vida el siguiente precepto: “es muy raro que seas el primero en beneficiarte de algo, generalmente otros ya lo están haciendo y es más raro aún que si tienes un problema, seas el primero al que le sucede”. ¿Para nadie era extraño ver al vecino de enfrente cambiar su Seat Ibiza de toda la vida por un BMW, un Porsche Cayenne o un Audi de un momento a otro? Y vinieron tus tíos, tus hermanos, tus primos y hasta el dueño del pequeño garito de tu calle… Ellos, como empleados, ¿fueron ascendidos a altos cargos, a gestores u consejeros de la empresa para la cual trabajan? ¿Su salario aumentó en proporción a sus gastos? Todos sabemos la respuesta. La burbuja se estaba expandiendo rápidamente y todos querían sacar provecho de ella. Es una ola en la cual te subes sin pensarlo dos veces, porque si no lo haces perderás la oportunidad de sacar el provecho que otros han sacado y te recriminarás al no tener lo que los otros han logrado (envidia). Todo comienza así: pides un préstamo sobre hipoteca y compras un piso sin terminar, lo vendes al mes aún en obras y le sacas el doble de rendimiento financiero, luego reinviertes este dinero, pides más préstamos, sigues haciendo lo mismo y te compras tu Cayenne. Ya estás en la cúspide, atrapado en la burbuja. Lamentablemente la posición acertada hubiese sido no subirse a ese globo, porque es mejor sentir una envidia temporal que una pena prolongada.  

Pero tranquilos que no somos los más pringados. Ya ha pasado muchas veces, la más reciente con la crisis de las famosas “punto com” del año 2000 y en la cual los precios de las acciones de empresas tecnológicas americanas aumentaron su valor hasta el 400%, para luego desinflarse en menos de 15 días. Lamentablemente no hemos aprendido la historia, no la hemos reconocido y la por lo tanto se ha repetido. Y volverá a ocurrir en el futuro…

Las evidencias, que pueden mostrarnos la existencia de una potencial burbuja económica son las siguientes (inmobiliaria, de acciones preferentes, de polígonos industriales, de retornos sobre depósitos bancarios, esquemas Ponzi, entre otros):

  • Que muchas personas se estén lucrando excesivamente de una actividad y que tú te acabes de enterar. Sé que la tentación por entrar es excesiva, pero como dije anteriormente debes preguntarte: ¿de eso tan bueno si dan tanto? ¿Somos los primeros en lograr beneficio o ya hay muchas personas en la misma inversión?
  • Si te ofrecen algo como muy bueno, y te lo ofrecen hasta el cansancio, explicándote que es la mejor inversión de tu vida y sin embargo tu no aceptas pero luego te vuelven a llamar y así hasta el cansancio: DESCONFÍA. Generalmente las cosas muy buenas no se ofrecen a muchas personas y tampoco hay que hacer grandes esfuerzos de mercadeo para lograr que se vendan. Si es así es porque detrás hay algo escondido. El mejor de ejemplo de este caso son las famosas acciones preferentes.
  • Si antes un activo entregaba retornos “normales” para su valor y de un momento a otro los retornos comienzan a aumentar de forma deliberada, incluso más que el valor de la inflación: DESCONFÍA. Para esto tengo varios ejemplos:
    • Las acciones o bonos de cualquier empresa, es especial los bancos, que sin mejorar mucho sus resultados anuales anuncian grandes dividendos o cupones para adquirir compradores incautos.
    • Los depósitos en cuentas no garantizadas por el estado que comienzan a entregar altos intereses TAE (>5% o 6%) sobre el dinero en la cuenta. Necesitan liquidez y están pasando por malos momentos. ¿Qué pasa si caen? Nuestro dinero se va al pozo.
  • Que los bancos te den fácilmente un préstamo para invertir tu dinero en la actividad que está lucrando a todos. Si a las empresas, las pymes y a las personas con proyectos diferentes les cuesta vender su idea para obtener un préstamo, ¿por qué a ti te prestan el dinero sin pegas? Detrás de todo los bancos también caerán en la burbuja, con la diferencia de que el riesgo no lo asumen todo ellos, sino tú con hipotecas y garantías, que ya sabemos el desangre social que están causando en España. Les recomiendo este artículo del Economista.es al respecto: "La guerra de los depósitos se recrudece..."

Tenemos dos opciones: lamentarnos por la burbuja o comenzar a trabajar arduamente, entregando lo mejor de todos nosotros. Llorar o levantar la cabeza y seguir caminando. Es claro que la primera opción nos deja en el mismo punto, pero si seguimos avanzando con tesón tendremos una mayor probabilidad de obtener resultados positivos para esta sociedad que tanto lo necesita.