lunes, 14 de noviembre de 2011

CRISIS EN EUROPA, LA ESPECULACIÓN TOCA LA PUERTA

La economía, como ciencia social que estudia el comportamiento económico entre los agentes (empresas, personas, países, entre otros) pasa ahora por un momento histórico. Las "masas", apoyadas en la tecnología y las facilidades democráticas que ésta trae, ha ampliado los horizontes de inversión a nuevos actores, personas del común que pueden ahora tranzar activos financieros en línea. El "boom" que presentó la economía entre el 2002 y 2007, la burbuja inmobiliaria y el elevado rendimiento de los activos financieros, sobre todo en los países emergentes, sumado a la penetración de tecnologías móviles (tablets, móviles de última generación, redes 3G y 4G) crearon un nuevo oficio alternativo a los tradicionales del sector real, que atrajo a millones de personas a un negocio sui generis: el oficio de ser trader a través de Internet. Ahora es normal presenciar en las juntas de cualquier empresa, sin importar el tamaño de la misma, a sus integrantes alternando las importantes decisiones del sector real con las compra y venta de acciones, divisas, CDO's, CDS, bonos de países, entre otros. Y no hay que ser presidente o alto ejecutivo. También estudiantes, operarios, personas del común van en el metro o el autobús jugando al mismo juego.

¿Cómo puede explicar que la famosa prima de riesgo se esté elevando actualmente en la periferia Europea? Si nos acercamos a los fundamentales de países como Italia, cuya prima está rompiendo los máximos valores históricos encontraremos que los niveles de productividad, endeudamiento y desempleo por mencionar algunos, poco han cambiado desde el año 2000. ¿Por qué hasta ahora los inversionistas se han dado cuenta de los problemas de la deuda del 120% sobre el PIB de este país? Esta historia se puede explicar mejor a través de una corta parábola que se llama efecto pigmaleón (profecía auto-cumplida) y que puede hacer cambiar rápidamente la economía mundial, en cuestión de minutos, porque todos los actores están ahora en "tiempo real" a través de sus gadgets:


Cuenta la leyenda que hace muchos años en un pequeño pueblo Europeo vivían una pobre madre y su hijo. Un día la madre le dijo a su muchacho en el desayuno las siguientes palabras: 
-Hijo mio, anoche tuve un sueño oscuro, una premonición que me decía que este pueblo va a sufrir una catástrofe.
- Mamá, ¿cómo es posible esto? Hay que estar preparados porque tu nunca fallas en estos asuntos.
- Hijito, tienes razón. Ve y cómprame 3 kilos de carne, pues no sabemos que ocurrirá en el futuro.
El chico salió inmediatamente hacia la carnicería a comprar lo que le urgía. En medio de la compra le dice al carnicero: - Don Pascual, mi madre me ha pedido 3 kilos, pero creo que será mejor llevar 5. Usted sabe que es mejor estar preparados ante la catástrofe que mi madre presiente. Su sexto sentido no lo iguala nadie, hace 3 meses me dijo que no saliera porque me iba a pasar algo malo y efectivamente me rompí uno de mis dientes jugando fútbol. Ahí le dejo el dato...
El carnicero, ni corto ni perezoso aprovechó esta confesión. Dos de sus clientas habituales acaban de entrar a su local y no iba a dejar pasar el negocio: - Señoras: se que están acostumbradas a llevar cada una de a 1 kilo de carne, pero por si les interesa, les cuento que hay rumores MUY FUERTES de que en el pueblo va a pasar algo muy grave. Les sugiero llevar provisiones, porque sino no valdrá ni rezarle a Dios...
Las vecinas, ni cortas ni perezosas acataron el concejo de su buen amigo el carnicero. Multiplicaron su pedido de 1a 7 kilos y como buenas mensajeras, comunicadoras y chismosas reconocidas que eran en la comarca, regaron el mensaje rápidamente en el pueblo.
Eran ya las 4 p.m. y no quedaba frijol en estante. El desabastecimiento había llegado al pueblo. Los nervios invadieron los 1000 habitantes que allí habían y todos corrieron a la plaza central a buscar al alcalde o al viejo anciano, al cuál solo querían escuchar cuándo tenía problemas, y que siempre se sentaba en las bancas de la fuente central de la pequeña plaza. -Ancianoooo, ancianooooo, el alcalde huyó, gritaban todos. - ¿Puede usted decirnos qué va a pasar?¿Son ciertos los rumores?. El anciano, haciendo honor a su sapiencia abrió sus apagados ojos y miró hacia la fuente, diciendo: - Jovencitos, les soy honesto. Desde hace más de 40 años me siento en este aposento, que se ha convertido en mi púlpito. Nunca antes había visto en la punta de la fuente, sí, esa que todos miran, ese hermoso pajarito color carmesí que está bebiendo agua ahora. ¡Esto significa algo! Nunca antes había estado ahí, se los juro... El pueblo tomó sus palabras como la apertura de las puertas del infierno. Muchos entraron en pánico, algunos huyeron, 10 personas quemaron sus casas y cultivos con el pretexto de no dejarlas disponibles al mal venidero: "si no es para mi no es para nadie", hubo saqueos, violaciones, asesinatos y suicidios. El peor panorama se presentaba ante los ojos de los más incrédulos.


... Mientras tanto en su casa, disfrutando de un delicioso bistec a caballo la madre le dice al hijo: ¿Viste hijito mio que mi premonición era cierta? Este es un pueblo de locos. Termina pronto tu comida porque si siguen así las cosas también nos tendremos que marchar nosotros.


Nota: Mi padre me acaba de confirmar que este cuento fue creado por Gabriel García Márquez, alguna vez lo escuché y quise adaptarlo. El original se puede ver en: http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/ggm/algomuy.htm


¿Efecto en masa?¿El poder del colectivo sobre los negocios financieros en tiempo real?¿La apuesta fuerte a los CDS esperando altas rentabilidades a partir de la banca rota de las economías? Que cada quien saque sus conclusiones.

Carlos Andrés Betancur Gálvez
15 de noviembre de 2011