jueves, 26 de marzo de 2015

Armando de Jesús, el hombre de las tres vidas

Confesiones de un reciclador

Fecha y hora:
21 de diciembre de 2010, de 8:40 p.m. a 9:20 p.m.

Ruta en la que conversamos:
Desde la puerta sur del Palacio de Exposiciones de Medellín, hasta un poco después del puente de la 33, en el barrio Conquistadores.

Su historia:
Armando de Jesús tiene 52 años y desde que se conoce ha trabajado en el campo. No entiende cómo salió huyendo de su pueblo, ni quiere recordarlo. Santa Bárbara, Antioquia, fue su última morada decente de la cual salió huyendo hace 13 años para evadirse de los paramilitares. No entiende por qué una guerra inútil lo trajo a Medellín con su mujer y sus dos hijos. No lo entenderá nunca jamás, porque la guerra no tiene explicación.

Como muchos que deambulan en la oscuridad, él es arrendatario de una pequeña habitación en Niquitao, la cual paga día a día para poder compartir en dos camas su espacio de descanso con tres personas más. Su oficio es maratónico, pero su competencia no tiene ganadores: camina más de 15 kilómetros al día para recoger 15 mil pesos, necesarios para sobrevivir en la ciudad. ¿Qué acumula? Lo que para muchos es basura, para él es oro. El reciclaje, y los dos día a la semana que su esposa trabaja limpiando hogares de gente pudiente, le permiten obtener algunos pesos para pagar lo básico en su núcleo familiar.

La insistencia ha permitido que su hija de 16 años, pueda asistir al colegio. No ha sido fácil, porque su ejemplo no da para más, pero se siente orgulloso de que la “niña” de la casa, como él la llama, vaya en segundo de bachillerato. Su hijo va por mal camino. Los “combos” del barrio le han impedido llevar a cabo sus sueños y así lo menciona Armando: “si no les guardás (sic) el fierro a los duros del barrio, si no hacés (sic) vueltas pa' ellos: estás frito”.

Desea que algún día Dios le de la fuerza para volver al campo, porque lo que mejor hace es cultivar la tierra: “desde un palo de guama hasta hileras de café, mover la tierra, sembrar maíz y tener gallinas”, pero sabe que ahora todo tiene dueño y para conseguir un pedacito de terruño es necesario irse para Los Llanos o para la selva.

Sus depresiones lo han llevado a querer no existir. Tres intentos de suicidio, que incluyen salto al vació con daño vertebral y posterior cirugía, cortada de arterías en la mano e ingestión múltiple de medicamentos lo han llevado al borde del abismo… o del cielo, porque acá está pagando el infierno. Sin embargo algo en su interior le dice que encontrarse con personas que lo quieran ayudar y que escuchen su historia, son mensajes de Dios para que no claudique en su afán de encontrar su felicidad.

sábado, 21 de marzo de 2015

La explosión de la microfinanciación en España

Muchos de estos micropréstamos se hacen por Internet
Luego de la crisis del 2009, que aún soporta España y de la que posiblemente ya se esté saliendo, ocurrió un hecho particular en la economía del cual quiero hablar hoy: el boom de los minicréditos o micropréstamos, préstamos personales y préstamos rápidos.

Con la perdida de la confianza y el aumento del riesgo de impago de los diferentes actores de la economía, en especial las personas con trabajos precarios, desempleados o con bajos ingresos, condiciones que dificultan el acceso a préstamos de la banca tradicional, se creó un caldo de cultivo que dio ingreso a muchas compañías que ofrecen pequeños créditos con altos tipos de interés (en caso de impago) y que ofrecen dinero rápido con bajos requerimientos de papeleo y poca demostración solvencia. Lo primero que quiero mencionar es que es normal que esto ocurra y se rige por las características de oferta y demanda: si nadie te presta dinero a bajo interés por tu perfil de riesgo elevado, siempre va a existir alguien que te suministre el recurso cobrando una prima de riesgo mayor, es decir, asumiendo dicho riesgo con mayores tipos de interés (en este caso un honorario del cual hablaremos más adelante). La sabia frase financiera reza lo siguiente: "No risk no win" y este es el juego al que se someten los prestamistas y prestatarios de este tipo de créditos.

Lo segundo, es que este tipo de negocio está bastante organizado en España: las empresas del sector de micropréstamos, entre las que podemos mencionar a Vivus, Dispon, Wonga, Kredito24, Creditplus, Contante y Préstamo10 están inscritas en la Asociación Española de Micropréstamos (Aemip), grupo creado a finales de 2013 y pretende favorecer su protección y la de sus clientes. También se han creado ya las famosas webs agrupadoras como ésta, que sirven como generadoras de tráfico de Internet para todas las empresas del sector.

¿Cómo funciona este modelo de negocio? Lo explico rápidamente a continuación: En España los tipos de interés se rigen por la Ley Azcárate de 1908, la cual considera como usura cualquier tipo de interés que sea muy superior al normal del dinero, aunque no establece una valor fijo (¿what?). En las empresas de microcrédito un retraso en la devolución, supone un aumento de los intereses. Si el cliente del crédito hace honor a su deuda cumpliendo los plazos, el coste que deberá asumir será únicamente el de un honorario fijado. Las siguientes tablas muestran algunas de las cifras importantes del modelo de negocio (fuente: Alicia Agüero Ortiz, Centro de Estudios de Consumo, Universidad de Castilla-La Mancha):